Dylan, desde General Lamadrid a la Expo UNLu: seis horas de viaje hasta Luján
Dylan Serantes tiene 18 años y quiere estudiar Comercio Internacional, y se ve estudiando en la UNLu desde el próximo año. Tiene muchas ganas. Su historia se mezcla con tantas otras, entre los más de diez mil chicos que llegaron este viernes a la Expo de la Universidad Nacional de Luján, desde más de veinte localidades diferentes: pero su caso es particular y vale la pena conocerlo. Es que Dylan viajó seis horas en colectivo para llegar, y recorrió los 460 kilómetros que separan a su ciudad de la UNLu.
Vino sólo, sin su escuela, acompañado por su tío y padrino, Raúl, y se mostró “encantado” con lo que encontró.
“Primero lo charlé mucho con mi papá, Pablo, y después nos fijamos bien en el mapa cómo llegar, dónde quedaba y lo primero que hicimos fue contactar a mi padrino, Raúl, que es un capo y se recopó en acompañarme acá. Puso toda la onda en venir conmigo y en motivarme a seguir adelante nomás”, contó ante Noticias UNLu.
“Me gusta Comercio” dijo, y contó que arrancó averiguando en su ciudad qué posibilidades tenía, ya que este año termina en la Escuela Secundaria 1 “Manuel Belgrano”. “Yo la carrera la descubrí el año pasado, así, indagando algo de economía, como para irme encarrilando”, contó.
“De ahí hice un panorama general de dónde quería estudiar. Justo en Lamadrid hubo una Expo de Universidades y ahí fui viendo, y preguntando por la carrera”. Primero estuvo viendo diferentes opciones: “como ninguna como tal la tenía, y después vi que la carrera estaba en muchas privadas, pero justo me encontré con la UNLu y arranqué a investigar más de lo que era, seguí la página oficial en Instagram y todo, y bueno, ahí me arranqué a informar lo que más podía de la carrera y de esta Universidad”, aseguró.
¿Cuánto tardaron en llegar?, le pregunto. “Serían 5 horas y media, o 6 horas. Estuve primero en Olavarría, primero fui hasta ahí con mi mamá, Mariela, que ella tenía un turno médico, y fui a la mañana”.
“Ahí me quedé con mi tía hasta las 10, en la terminal y de Olavarría en colectivo fui a Saladillo, que fueron 3 horas aproximadamente. De ahí, ya de Saladillo, al día siguiente esperé a la mañana y salí con mi padrino a las 6 de la mañana para acá”. “Llegué a Saladillo y me instalé en la casa de mi primo por un día, así que estuve ahí”.
¿Conocías acá? “Luján sí conocía, pero no conozco ni lo que es Capital ni alrededores, ni nada de eso. Apenas conozco La Plata, que la conocí este año recién. Pero acá casi nada, yo no tenía algo en mente, no sabía qué me iba a encontrar, yo quería venir y sorprenderme, yo sabía que tenía que venir a averiguar de la carrera, lo que eran las becas, y todo eso, y mirar lo que era la universidad”.
Y? Qué te pareció? “Me quedé sorprendido. Lo que más me interesó, bueno, fue el tamaño de esta Universidad, increíble lo que es. Verlo así, es otra cosa verlo acá en persona”.
Ya en la Expo, Dylan pudo recorrer y conocer. Estuvo en una de las charlas de Comercio Internacional. “Eso fue lo que más me copó y me interesó, la charla de Mario, el coordinador, un capo total, la verdad que muy bueno”.
Y nos contó que tiene muchas ganas para lo que va a venir. “Me veo estudiando la carrera de la licenciatura en Comercio Internacional y, bueno, me veo especializándome en algo que me guste y haciendo las pasantías y disfrutando todo”.
Bueno, y te hago la última pregunta, Dylan, para no molestarte tanto, le digo. Volvés ahora a tu ciudad, me imagino, otro viaje largo. Y te encontrarás con algún amigo de allá, ¿qué le vas a contar de lo que viviste acá? “Uy, no sé, le contaría un poquito lo que vi en el camino, pero después le contaría lo que es esta Universidad y todo lo que ya conozco, todas las cosas”. “Pero realmente al que más le voy a contar va a ser a mi viejo, mi viejo, sí. Más que nada a mi papá”, nos dice, mostrando que está un poco emocionado.
“Si lo puedo resumir en una sola palabra, es un encanto esta Universidad para mí. Un encanto y una oportunidad gigante”.
Antes de que sigan recorriendo, les pido una foto en uno de los carteles que visten la Expo, a Dylan se lo ve muy contento, y a su tío Raúl, que lo acompañó en esta aventura de la Expo, también. ¿Lo ves graduado acá?, le pregunto al pasar. “Sí, totalmente”, me dice, con una mirada de orgullo, cuando me saluda al despedirse.



