La UNLu reparó legajos de docentes exonerados por la dictadura: “Fue una ley de persecución”

  • Publicado el: Vie, 30/10/2026 - 13:27
Familiares de docentes de la Universidad Nacional de Luján cesanteados por la dictadura cívico militar recibieron este viernes 30 los legajos reparados de sus seres queridos, en los que consta la verdadera causa de su exoneración.

En el encuentro, organizado por la Comisión Institucional para la Preservación de la Memoria de la UNLu, se celebraron los 30 años del Bosque de la Memoria, aunque se realizó en el Auditorio “Dardo Dorronzoro” debido a las condiciones climáticas.

Después de que los presentes entonasen el Himno Nacional, Graciela Galarraga, en representación de la Comisión de Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos – Luján, compartió una carta de Mercedes Mignone dirigida a su hermana Mónica, docente de la Universidad secuestrada por una patota de la Armada Argentina en mayo de 1976.

Luego, integrantes de la Comisión leyeron los nombres de las 26 personas detenidas desaparecidas de Luján. “¡Presente!”, respondieron las y los participantes del acto ante la mención de cada una de las víctimas del terrorismo de Estado, entre ellas seis integrantes de la comunidad universitaria.

Alejandra Valverde, en representación de la Asociación de Docentes de la UNLu (ADUNLu), señaló el compromiso de mantener viva la memoria de su sindicato. “Una universidad que recuerda es una universidad que puede construir futuro”, enfatizó.

Por su parte, la profesora Mary Leguizamón, coordinadora de la Comisión Institucional para la Preservación de la Memoria de la UNLu, distinguió al Bosque de la Memoria como “territorio de encuentro entre el pasado y el presente”.

A su turno, el vicerrector Miguel Nuñez, indicó que “las cesantías no fueron meros actos administrativos” y reclamó “que estás prácticas nunca más se vuelvan a repetir”. “Hay cierta similitud que no deja de preocuparme”, advirtió en referencia al contexto actual.

La historiadora Analía Gómez, responsable junto a su colega María Elena Barral de la investigación sobre las cesantías, explicó que la reparación de los legajos de Emilio Fermín Mignone, Raúl Héctor Roldán, Luis Joaquín Aduriz y Ovidio Núñez era “un primer paso de muchos”.

“Sabemos que hay muchos docentes y nodocentes que fueron dejados cesantes”, señaló y marcó que la “ley de prescindibilidad” de la dictadura era una “ley de persecución”. También reseñó la trayectoria académica de los docentes mencionados.

En el cierre del acto, familiares de los profesores expresaron su agradecimiento a la Universidad y contaron las consecuencias laborales y personales de aquellas bajas. “Cuando la UNLu reabrió y lo reincorporó volvió a ser feliz”, sintetizó Barral, en recuerdo de su papá, Raúl Héctor Roldán.